Llevamos meses, si no años, escuchando la misma cantinela en tertulias, redes y comidas familiares: que el coche eléctrico no despega, que a la gente no le interesa, que solo compran chinos y que la industria europea se va al garete por la imposición de los eléctricos. Ya sabéis de sobra cómo funciona ese discurso pesimista que busca convencerte de que apostar por la movilidad eléctrica es meternos en un callejón sin salida.
Pues bien, hoy vengo con los datos en la mano que no admiten discusión de cuñados, para demostraros que el panorama real camina en una dirección bien distinta. Acaban de salir las cifras de matriculaciones de septiembre de 2026 tanto de España como de Francia. Y mientras que al otro lado de los Pirineos el mercado ha pegado un puñetazo en la mesa que debería sonrojar a más de un analista de salón, aquí en nuestro país las cifras empiezan a marcar un cambio de tendencia muy serio.
Francia rompe la baraja: cuatro de cada diez coches nuevos ya son eléctricos
Si miramos hacia nuestro vecino del norte, lo que ha ocurrido este último mes es un auténtico terremoto. Según los datos oficiales publicados por la PFA (la asociación que agrupa a la industria del automóvil francesa) y AAA DATA, en septiembre de 2026 los vehículos eléctricos puros alcanzaron un 42% de cuota de mercado en turismos.
Para que pongamos esa cifra en perspectiva: hace justo un año, en septiembre de 2025, la cuota eléctrica en Francia era del 22%. En doce meses se ha duplicado. Y si sumamos los híbridos enchufables, prácticamente uno de cada dos coches nuevos matriculados en Francia (un 48%) lleva enchufe. En el acumulado de enero a septiembre de 2026, el eléctrico puro ya promedia un tremendo 31% de cuota.
Pero hay un detalle todavía más demoledor que desmonta de un plumazo otro de los grandes mantras del sector: el supuesto dominio total e incontestable del coche importado de Asia. En el acumulado del año, entre los diez coches eléctricos puros más vendidos en Francia no hay ni un solo modelo chino. Es más, siete de esos diez pertenecen a marcas locales francesas. El Renault 5 acumula él solo 31.996 unidades, el Scénic V supera las 20.522 unidades, y el veterano concepto del Twingo eléctrico suma 14.479 unidades, plantando cara al mismísimo Tesla Model Y, que sigue liderando la tabla general con 37.841 unidades matriculadas. Para encontrar la primera marca de origen chino en el mercado total francés hay que descender hasta el puesto 46.
Cuando los fabricantes locales se ponen las pilas con modelos accesibles, apetecibles y bien pensados, el comprador responde en masa. Francia ha demostrado que la transición no mata a su industria cuando existe un ecosistema de apoyo y modelos que encajan con la vida diaria de la gente.
España arranca con retraso, pero pisa el acelerador a fondo
¿Y qué pasa en casa? Ya sabéis cómo solemos tomarnos las cosas por aquí. Tradicionalmente hemos ido a remolque de Europa, con cuotas de penetración que daban algo de pena frente a los países nórdicos o la propia Francia. Sin embargo, los números procesados a partir de los datos de la DGT para este septiembre de 2026 muestran que algo muy profundo se está moviendo en nuestras carreteras.
En un solo mes se han matriculado en España 17.937 turismos eléctricos, lo que supone un crecimiento interanual del +71,9% respecto a septiembre del año pasado. Si nos ceñimos exclusivamente a los eléctricos puros de batería (BEV), han sido 17.641 unidades.
Lo más revelador de este informe no es solo el volumen total, sino quién está sacando la cartera. Analicemos el desglose por canales de venta:
- Particulares: 13.206 unidades, con una subida salvaje del +96,4% frente al año anterior.
- Empresas: 2.820 unidades, creciendo un respetable +58,4%.
- Renting: 1.143 unidades, prácticamente plano con un +1,1%.
- Alquiler: 630 unidades, cediendo un -1,7%. (Cómo no)
- Taxi: 138 unidades, cayendo un -13,8%.
Fijaos en la diferencia. No son las empresas de alquiler ni las grandes flotas corporativas las que están inflando la estadística para maquillar balances de emisiones. Es el usuario particular de a pie, la familia normal que cambia el coche viejo de casa, la que ha duplicado sus compras de eléctricos en apenas un año.
En el desglose de modelos en España, el rey indiscutible sigue siendo Tesla, matriculando 2.529 unidades del Model 3 (un crecimiento del 28,1%) y 1.204 unidades del Model Y. Pero a su estela el mercado es mucho más variado que el francés: BYD se consolida en segunda posición con 2.290 unidades mensuales (empujada por modelos como el Dolphin Surf y los Atto), y la irrupción de Leapmotor es brutal, colocando 1.705 unidades en un mes gracias al despegue del B10 (673 unidades).
La gasolina por las nubes: el verdadero catalizador del cambio
Aquí hay que llamar a las cosas por su nombre. ¿A qué se debe esta explosión de matriculaciones que estamos viendo en los últimos meses en España?
En mi opinión, la razón principal tiene que ver con el bolsillo: la enorme subida en los precios de los carburantes tradicionales. Llenar el depósito de gasolina o diésel se ha convertido en un auténtico dolor de cabeza para cualquier familia trabajadora. Cuando ves que cada visita a la gasolinera te saca 90 o 100 euros de la tarjeta para hacer apenas 700 u 800 kilómetros, la cabeza empieza a hacer números muy rápido. La gente está buscando un refugio económico frente al surtidor, y el coche eléctrico, especialmente para quien tiene la posibilidad de cargar en casa durante las tarifas valle nocturnas, representa un alivio financiero inmediato que se nota desde el primer mes.
Lo que nos queda para alcanzar el ritmo galo
La distancia con Francia sigue siendo grande si comparamos cuotas relativas. Mientras allí cuatro de cada diez turismos vendidos ya consumen electricidad, aquí todavía nos queda trecho para que esa sea la estampa habitual en todas las comunidades autónomas. La red de carga rápida en los grandes corredores de nuestro país sigue necesitando ganar fiabilidad, homogeneidad en los métodos de pago y capilaridad en zonas secundarias.
Pero la inercia ya no hay quien la frene. Ver que el canal de particulares en España roza el 100% de crecimiento interanual demuestra que el miedo infundado se diluye a medida que más conductores conocen a un vecino, un amigo o un compañero de trabajo que ya conduce en eléctrico y comprueban que no se queda tirado, que viaja sin dramas y que vive mucho más tranquilo.
El mercado español ha encendido los motores. Francia nos marca el camino de lo que ocurre cuando el producto acompaña y la oferta europea democratiza los precios; nosotros acabamos de iniciar la rampa pronunciada hacia arriba espoleados por unos carburantes que no dan tregua.
Si habéis dado el salto al eléctrico recientemente o estáis echando cuentas ahora mismo viendo el precio del surtidor, decidme qué cifra de consumo o qué modelo en concreto os ha hecho decidir el cambio. Cuantas más experiencias reales pongamos en común, más claro veremos el mapa.
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