Cada vez que hablo con amigos o familiares que siguen conduciendo coches de gasolina o diésel, la conversación termina inevitablemente en el mismo punto: la gasolinera. Cuando en marzo la gasolina rozó los 1,629 €/l tras las tensiones internacionales, llenar un depósito pasó a costar casi 11€ más de la noche a la mañana. Y es que, cuando el bolsillo aprieta, la transición energética se vuelve algo práctico y urgente.
En casa llevamos años moviéndonos en eléctrico. Ya sabéis que con nuestro Kia e-Niro y con los Leaf acumulamos cientos de miles de kilómetros, y si algo tenemos claro es que el coste por kilómetro en el día a día no tiene comparación posible con un motor térmico. Durante mucho tiempo parecía que dar el salto al eléctrico era un capricho de pioneros o algo reservado a quien podía desembolsar lo que cuesta un coche nuevo a estrenar. Pero los datos del mercado de segunda mano de este primer semestre de 2026 demuestran que las cosas están cambiando a toda velocidad. De hecho, mucha gente se puede permitir comprar un eléctrico de ocasión por unos 10.000€ como hice yo.
Se dispara la demanda: un 106,7% más en pleno pico del precio de los combustibles
Los números del informe ElectricarVO, elaborado por coches.net y GANVAM, dejan una foto muy clara de lo que pasó en primavera. En abril, justo después de la subida más fuerte del combustible, la demanda de coches eléctricos de ocasión se disparó un 106,7% interanual. No es una coincidencia: la gente echó cuentas al volver de la gasolinera y se puso a buscar alternativas inmediatas en internet.
Durante los primeros seis meses del año se han vendido 18.677 unidades de eléctricos puros usados en España, lo que supone un crecimiento del 45% respecto al mismo periodo del año pasado. Ya no estamos hablando de cuatro entusiastas mirando clasificados por curiosidad; estamos ante miles de conductores buscando una solución real para reducir sus costes mensuales.
Lo curioso es que este subidón de la demanda se ha producido en un momento en el que los precios del mercado de ocasión han vuelto a subir. Tras 15 meses consecutivos de bajadas, el precio medio de oferta de un eléctrico de segunda mano ha repuntado un 6%, situándose al cierre de junio en los 31.661€.
¿Por qué sube el precio de un coche usado?
Podría parecer contradictorio que suban las ventas y también los precios en el mercado de ocasión, pero la explicación está en el tipo de coche que entra a la venta. Casi la mitad del stock disponible, exactamente un 47,2%, corresponde a vehículos muy jóvenes, de entre 1 y 3 años de antigüedad. Si sumamos los que tienen entre 4 y 5 años (un 27,8%), resulta que tres de cada cuatro eléctricos de ocasión a la venta son coches prácticamente nuevos.
Esa presencia tan alta de unidades seminuevas tira de la media hacia arriba. Además, la oferta varía muchísimo según la comunidad autónoma. Para que os hagáis una idea, comprar un eléctrico usado en Extremadura marca una media de 37.890€ o en Murcia 35.807€, mientras que en La Rioja el precio medio se queda en 26.460€.
En cuanto a los modelos más buscados y vendidos, no hay grandes sorpresas en la cabeza pero sí un detalle interesante:
- Tesla Model 3: Sigue siendo el rey absoluto del mercado usado.
- Tesla Model Y: El superventas global asentado firmemente en segunda posición.
- Renault Zoe: La alternativa urbana veterana que sigue dando servicio a muchísimas familias para el día a día.
La brecha del presupuesto: lo que queremos pagar y lo que cuesta
Aquí es donde hay que ser honestos y mirar las cifras sin rodeos. El estudio muestra que el 42% de los compradores potenciales ya se plantea la segunda mano para dar el salto al eléctrico (frente al 58% que prefiere estrenar). Sin embargo, hay una distancia importante entre la expectativa y la realidad económica.
El presupuesto medio que declara tener un comprador para un eléctrico de ocasión es de 20.415€, mientras que la oferta media real del mercado se sitúa, como veíamos, por encima de los 30.000€. Para los coches nuevos la brecha es aún mayor: los usuarios aspiran a gastar 27.565€, cuando el precio medio de oferta roza los 42.000€.
Esta diferencia hace que el precio sea el freno principal para el 71% de quienes buscan un coche nuevo. Pero lo verdaderamente revelador es lo que ocurre en el mercado de segunda mano: aquí el precio pasa a un segundo plano y solo preocupa como barrera principal al 13% de los interesados. Quien busca un eléctrico usado ya sabe que ahorrará en el uso diario, por lo que sus miedos principales son otros.
Aunque dicho todo esto, debo decir que nunca me han gustado las medias en las estadísticas, soy mucho más partidario de analizar las medianas, ya que miden mucho mejor las tendencias reales. Dudo mucho de que la mayoría de los eléctricos de segunda mano que se venden y se compran, cuesten más de 30.000€ y dudo mucho también de que la mayoría de los compradores de usados tengan 20.000€ de presupuesto.
Las dudas reales al comprar un eléctrico usado
Si el precio no es el gran obstáculo en la segunda mano, ¿qué es lo que frena a los compradores? Las preocupaciones son transversales y muy concretas:
- La red de carga pública: El 70% de los usuarios considera que la infraestructura actual es insuficiente.
- La batería: La incertidumbre sobre el estado de salud (SoH) de la batería y la degradación a largo plazo sigue siendo el gran interrogante.
- La autonomía real: El miedo a si el coche cumplirá en desplazamientos fuera de la rutina diaria.
A todo esto se suma el empuje de las normativas urbanas. Las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) influyen ya en la decisión de compra del 58% de los usuarios, y el 51% afirma que la existencia de ayudas públicas efectivas sería determinante para dar el paso.
Lo que resulta incontestable es la fidelidad de quien ya ha dado el salto. El informe destaca que el 98% de los usuarios actuales de coche eléctrico volvería a comprar uno sin dudarlo. Es un dato brutal que coincide al 100% con lo que vemos en la comunidad de EVMinds: una vez que integras la carga en tu rutina y experimentas el agrado de conducción y el ahorro diario, volver a la gasolinera no suele ser una opción.
¿Es el momento de buscar un eléctrico de ocasión?
Mi veredicto es un sí rotundo, pero con cabeza. Un eléctrico de segunda mano de hasta 5 años es hoy una de las formas más inteligentes de proteger el bolsillo familiar frente a las oscilaciones del petróleo. Pero hay que comprar con información en la mano.
Si estás pensando en dar el paso, no te quedes solo con la cifra de autonomía homologada ni te dejes asustar por los mitos de las baterías. Exige siempre una diagnosis del estado de la batería antes de cerrar la compra, valora bien si tienes posibilidad de cargar en casa por la noche (que es donde se logra el ahorro de verdad) y analiza si el uso principal que vas a darle encaja con la capacidad del coche.
Si tú también estás haciendo números estos días para huir de los precios de la gasolina, o si ya has comprado recientemente un eléctrico usado, escríbenos y comparte tus datos y experiencia. Cuantos más casos reales juntemos entre todos, mejor sabremos qué esperar del mercado de ocasión.
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