Ayer estuvimos en la inauguración oficial del nuevo concesionario de BYD en Zaragoza, y os confieso que estas citas siempre tienen un punto interesante más allá del protocolo. Más que por los discursos institucionales, por lo que significan para quienes llevamos años moviéndonos en eléctrico y hemos visto cómo este mundillo pasaba de ser cuatro gatos buscando un enchufe escondido a tener instalaciones de primer nivel en plena milla del motor.

El nuevo espacio está en la Carretera de Logroño, 32, una zona histórica para la compraventa de vehículos en la capital aragonesa donde conviven decenas de marcas. La franquicia llega de la mano de Automóviles Sánchez, un grupo con sesenta años de experiencia en Aragón que conoce el mercado local al dedillo. Con esta apertura, la marca china alcanza ya los 108 concesionarios en España, una cifra que ayuda a entender la velocidad a la que se están desplegando en nuestro país.
Un vistazo por dentro: dos plantas y gama al completo
Nada más entrar llama la atención el espacio. Es una tienda amplia, con dos plantas, techos altos y muchísima luz natural. Para los que nos gusta curiosear acabados, ajustes y pantallas, se agradece que no sea un local apretado: caben bastantes unidades expuestas y pudimos echar un vistazo con calma a prácticamente toda la gama actual del fabricante.

El acto comenzó con la intervención de Alberto Sánchez Cajo, Director General de Automóviles Sánchez, dando paso a las autoridades y a los responsables de la marca. Por parte de la filial española acudieron Alberto de Aza, Director de BYD para España y Portugal, acompañado de Rodrigo Ferreira, National Sales Manager, y Sandra Novoa, Dealer Marketing Manager de BYD España. Un respaldo en toda regla para la plaza aragonesa.
También intervino el Presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, quien tras dar la bienvenida oficial al proyecto dejó la anécdota simpática de la tarde: comentó que su mujer se acaba de comprar un BYD, aunque nos dejó con las ganas y la curiosidad de saber por qué modelo concreto se ha decantado.
Aragón como nudo estratégico y una estadística llamativa
Durante su discurso, Alberto de Aza insistió en el peso logístico e industrial que tienen Zaragoza y Aragón como conexión natural del cuadrante noroeste peninsular y epicentro del sector de la automoción. Pero lo que de verdad me llamó la atención fueron los números comerciales que pusieron sobre la mesa.
Aunque la inauguración formal con el tradicional corte de cinta se celebró ayer, el punto de venta ya llevaba tiempo rodando en colaboración con Automóviles Sánchez. Según explicaron desde la marca, BYD se ha colocado como la firma que más turismos electrificados matricula en la comunidad autónoma. Y dejaron caer un dato impactante: una de cada dos personas que entra por la puerta acaba comprando un coche.
Un 50% de conversión en una tienda física de coches es una barbaridad, lo mires como lo mires. Explicaron que cuando el comprador indeciso entra, toca los materiales, se sienta en las plazas traseras y pide una prueba dinámica, el prejuicio suele desaparecer al instante ante el nivel tecnológico y la calidad percibida. Y el que se sube ya no se quiere bajar de ese coche.
Ver, tocar y perder el miedo
Durante mucho tiempo, comprar un coche eléctrico en España requería casi un acto de fe. Había que peregrinar a foros, fiarse de vídeos de YouTube o buscar concesionarios a decenas de kilómetros donde el comercial de turno muchas veces sabía menos del sistema de carga que el propio cliente. O incluso realizar la compra online sin haber visto tan siquiera el coche en persona.
La apertura de centros como este en avenidas principales y lugares importantes, como este en cuestión, cambia radicalmente las reglas del juego. Para que la movilidad eléctrica se normalice de verdad en la calle, no basta con planes de ayuda ni con titulares grandilocuentes: hace falta que la gente que va un sábado por la mañana a mirar coches familiares se encuentre un eléctrico al lado del térmico de siempre, pueda subirse, abrir el maletero, ver que caben las maletas de las vacaciones y comprobar el tacto del volante.
Disponer de diversidad de carrocerías, tamaños y presupuestos bajo un mismo techo elimina esa sensación de salto al vacío. Cuando el conductor medio ve que no hay misterio, que las calidades convencen y que detrás hay una red sólida para atender cualquier duda o revisión, o ante cualquier problema que pueda surgir, el cambio de mentalidad es un hecho.

La jornada terminó con un cóctel distendido donde pudimos charlar de consumos, entregas y sensaciones. Si sois de la zona o pasáis por la Carretera de Logroño, acercaos a echar un vistazo, aunque solo sea por curiosear cómo viene empujando la nueva hornada de modelos. Ya os aviso: subirse y tocar suele ser peligroso para el bolsillo.
También quiero, por último, dar las gracias a todo el equipo de Automóviles Sánchez por haberme invitado al acto y darme la oportunidad de entrevistar a Alberto de Aza, Director General de BYD España, cuya entrevista podréis disponer en los próximos días y que contiene cositas jugosas. Permaneced atentos.
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