Ya sabéis que cuando se habla de fábricas de baterías y grandes planes industriales suelo mirar las noticias con cierta distancia. Llevamos años viendo proyectos sobre plano, maquetas y anuncios institucionales que luego tardan en traducirse en celdas reales metidas en los bajos de nuestros coches. Pero lo que acaba de anunciar el Grupo Volkswagen con la gigafactoría de Sagunt merece que nos detengamos un momento a mirar los números con lupa.
El grupo alemán ha cerrado un acuerdo de calado con el fabricante chino Gotion High-Tech para venderle el 49% de la planta de Sagunt por 1.100 millones de euros. PowerCo, la filial de baterías de Volkswagen, se queda con el 51% y mantendrá el rumbo estratégico, pero cede la gestión operativa a su socio asiático. A esto se suma un retraso confirmado en el calendario: la planta valenciana no arrancará hasta 2027, dejando atrás la previsión inicial que apuntaba a finales de este mismo año 2026.
Qué hay detrás de la venta del 49%
Aquí hay que ser honestos: levantar una gigafactoría desde cero en suelo europeo es una sangría financiera brutal. Volkswagen lleva tiempo ajustando costes y reestructurando filiales para no ahogarse en la transición. Meter a Gotion en el accionariado de Sagunt no es un paso atrás en su apuesta por el vehículo eléctrico, sino una vía pragmática para compartir el riesgo de una inversión descomunal.
La operación en Sagunt forma parte de un paquete industrial cruzado mucho más amplio. Mientras Gotion pone esos 1.100 millones de euros sobre la mesa en Valencia, PowerCo invertirá unos 470 millones de euros hasta 2030 para hacerse con el 49% de otras dos instalaciones conjuntas: una planta de celdas en Šurany (Eslovaquia) y otra de materiales catódicos en Kenitra (Marruecos), en las que el socio chino controlará el 51% restante. De forma paralela, Volkswagen aprovecha el movimiento para vender un 5,3% de su participación directa en Gotion, aligerando aún más su estructura financiera.
La relación entre ambas compañías no es nueva ni improvisada. El grupo alemán ya era uno de los principales accionistas y clientes tecnológicos de Gotion. Lo que cambia ahora es el reparto de tareas en suelo español: Volkswagen pone el músculo de marca y la demanda asegurada para sus vehículos, mientras que Gotion aporta el conocimiento operativo de quien lleva años produciendo celdas a escala masiva.
Las cifras reales de Parc Sagunt
Con tanto movimiento corporativo, conviene revisar en qué quedan los compromisos industriales para la planta valenciana. Y aquí vemos cómo los planes iniciales se han ido ajustando a la realidad del mercado.
La inversión total prevista se sitúa ahora en más de 2.300 millones de euros, una cifra muy importante pero por debajo de los 3.000 millones de euros de los que se habló en las primeras presentaciones institucionales. En cuanto al empleo, la fase inicial contempla la creación de más de 1.500 puestos de trabajo directos, frente a la promesa original de alcanzar los 3.000 puestos.
En lo técnico, la hoja de ruta mantiene sus pilares básicos:
Dos bloques de producción en Parc Sagunt con una capacidad conjunta de hasta 30 GWh anuales.
Fabricación de la celda unificada de Volkswagen, estandarizada para optimizar costes entre plataformas.
Enfoque total en la química de litio-ferrofosfato (LFP).
Que Sagunt apueste de lleno por las celdas LFP tiene todo el sentido del mundo si miramos hacia dónde va el mercado. Es una química más económica de producir, extraordinariamente robusta frente a la degradación en ciclos de carga rápida y sin problemas de estabilidad térmica. Según las propias previsiones que maneja el consorcio alemán, las baterías LFP pasarán de representar el 10% del mercado europeo actual a suponer entre el 40% y el 60% en 2030.
Por qué se retrasa la apertura a 2027

El dato que menos gusta a quienes seguimos el despliegue de la infraestructura local es el calendario. Las primeras estimaciones hablaban de empezar a producir en septiembre de 2026, fecha que luego se movió a finales de ese mismo año. Con el acuerdo actual, la puesta en marcha definitiva se va a 2027, todavía sin un mes concreto fijado en el calendario.
PowerCo argumenta que este retraso responde a la necesidad de asegurar una configuración técnica adecuada y arrancar directamente con una mayor escala de producción. La entrada de Gotion como socio operativo busca precisamente eso: evitar los tropiezos de curva de aprendizaje que otros fabricantes occidentales han sufrido al poner en marcha líneas de celdas por su cuenta.
Además, Gotion refuerza su presencia global en nuestro país. Esta operación en Sagunt se suma al proyecto que la compañía china tiene proyectado en Valladolid, con una inversión anunciada de más de 900 millones de euros destinada a la producción de cátodos y reciclaje de baterías. El mapa industrial del coche eléctrico en España empieza a tener nombres propios muy claros en la cadena de suministro.
Lo que esto significa para quien conduce eléctrico
Para los que nos movemos a diario en coche eléctrico y miramos el mercado pensando en la renovación de flotas, estos movimientos tienen una traducción práctica muy evidente. El gran cuello de botella para popularizar modelos compactos por debajo de los 25.000 euros sigue estando en el coste por kilovatio hora de la batería.
La química LFP fabricada en gran volumen es la única vía viable para lograr que los utilitarios urbanos y compactos tengan precios razonables sin depender íntegramente de la importación marítima de celdas terminadas desde Asia. Que la gestión de Sagunt pase a manos operativas de un especialista como Gotion puede restar cierta carga simbólica de soberanía europea pura, pero añade garantías técnicas para que las celdas salgan a tiempo, funcionen y no disparen los costes.
¿Es una mala noticia que Volkswagen ceda el 49% y traslade el estreno a 2027? No necesariamente. Es la confirmación de que la industria del automóvil ha entendido que en la fabricación de baterías no se puede ir por libre ni inventar la rueda si quieres llegar a precios competitivos.
Mi opinión
Lo que sigue es solo mi opinión personal, basada en la información pública que hay sobre la mesa y sin más pretensión que contaros mi punto de vista.
Volkswagen sabe hacer coches como pocos, de eso no hay duda. Pero fabricar baterías es otro negocio, y hasta donde yo sé es un terreno en el que el grupo no tiene demasiada experiencia previa. No basta con poner dinero encima de la mesa y contratar a científicos e ingenieros, y menos con unos plazos marcados. Una gigafactoría es mucho más que un edificio y maquinaria: hay que dominar los procesos, las líneas de producción, la logística y una curva de aprendizaje que otros ya han recorrido.
Por eso me parece significativo el reparto de papeles de este acuerdo. Gotion asume la dirección operativa y aporta su experiencia desde el primer minuto, incluso en la planificación de las líneas de producción y la logística. Me parece una decisión sensata, pero también me hace pensar que el socio con más experiencia llega cuando el arranque ya se ha movido dos veces y las cifras de inversión y empleo se han quedado en la mitad de lo anunciado al principio. Sería interesante saber en qué condiciones se recibieron las ayudas del PERTE del vehículo eléctrico y qué grado de cumplimiento supone el nuevo escenario.
Ojalá Sagunt arranque con buen pie en 2027, porque el proyecto es una buena noticia para la zona y para España. Habrá que seguirlo de cerca.
Estaremos atentos a cómo avanzan las obras en Sagunt a lo largo de los próximos meses para ver si este nuevo calendario se cumple a rajatabla. Si tenéis datos de primera mano sobre cómo evolucionan los trabajos en Parc Sagunt, compartidlos con nosotros: toda información contrastada nos ayuda a tener una imagen más fiel de cómo avanza la electrificación en nuestro entorno.
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