Un desguace analiza los recambios de un Tesla y el veredicto es claro: cuestan la mitad que en un Volkswagen Golf
Durante años, Tesla ha arrastrado una fama complicada en Europa: coches avanzados, tecnológicos y atractivos, sí, pero también supuestamente caros de reparar. La idea de que cualquier golpe, faro roto o componente electrónico podía convertirse en una factura desorbitada ha acompañado a la marca casi
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